Rescate; El desenlace. Parte3/3

Publicado: 29 agosto, 2010 en Relatos

El ser que estaba en la habitación mediría aproximadamente dos metros, de constitución delgada, con dos largos brazos y piernas sobre las que se mantenía erguido. Tenía un tono de piel similar al de los lagartos. Estaba completamente desnudo y su enorme cabeza parecía un balón de rugby. Poseía dos grandes ojos de forma ovalada que no quitaban la vista de encima a Taniah.

La situación era tensa, nadie se explicaba qué estaba sucediendo, cómo se había abierto aquella puerta y por qué había penetrado en ella ese extraterrestre. Quizás era su única salida para escapar, pensó Cramp. Pero si ese lagarto había salido de allí no le entusiasmaba encontrarse en un mundo repleto de ellos.

El extraterrestre avanzó lentamente en dirección a Taniah que no reaccionó, estaba paralizada por la horripilante figura que se le acercaba. William se interpuso entre ella y el lagarto -vas a tener que acabar conmigo antes de tocarle un pelo, lagartija- dijo con desprecio al nuevo huésped.

Un segundo después de acabar su frase, William estaba suspendido en el aire. El extraterrestre lo tenía agarrado del cuello y como si de un muñeco se tratase, lo lanzó contra una pared dejándolo inconsciente. Acto seguido, continuó su trayecto hasta detenerse frente a Taniah. Seguía paralizada, seguramente muerta de miedo. Aquella especie de lagarto gigante agarró su cuello con una de sus manos, suspendiendo a Taniah en el aire. Se dio media vuelta y se dirigió de vuelta al portal.

Cuando se encontraba a escasos metros, lanzó a la joven a su interior que desapareció lentamente. El extraterrestre se giró para fijarse en Cramp. Avanzó hacia él lentamente y el soldado no supo cómo reaccionar. Estaba completamente paralizado ante aquella situación. De modo que antes de que se diera cuenta se encontraba frente al lagarto, suspendido en el aire, sujetado por una de sus gélidas manos. Los dos ojos oscuros le miraban. Parecía estar esperando alguna orden, puesto que estuvo inmóvil cerca de treinta segundos. Cuando el bicho volvió a reaccionar, comenzó a oprimir el cuello de Cramp.

De pronto, sintió que el ser que tenía frente a él desistió en su afán por estrangularlo. Cramp cayó al suelo y el lagarto permaneció inmóvil un par de segundos para después, caer desplomado junto a él. El soldado se incorporó recuperando como pudo el aliento y vio algo que le llenó de esperanza; decenas de seres humanos armados, con indumentaria militar, habían hecho un boquete en la sala y estaban repeliendo a los lagartos que habían salido del portal. Había decenas de esos seres sin vida arrojados por el suelo.

El haz de luz púrpura sobre el cubo y por el que accedían los extraterrestres se cerró ante la contundencia del ataque terrícola. Un chico joven, guardando su arma se dirigió hacia Cramp. Cuando llegó frente a él, se cuadró.

-Capitán, le hemos encontrado- dijo.

Cramp no sabía a lo que se refería, de modo que se limitó a decir: -No entiendo nada.

-Señor, en cuanto llegue la unidad de Rescate, reinstauraremos sus recuerdos. Los Kratos tienen por costumbre borrar la mente de sus prisioneros.

-¿Kratos?¿Prisioneros? No entiendo de qué demonios habla. ¿Por qué me llama capitán?, ¿qué es este cubo y que hago aquí encerrado, soldado?- dijo Cramp aturdido por todas las preguntas que le venían a la cabeza.

-Señor, los Kratos son la unidad avanzada de combate del planeta en el que nos encontramos- dijo el soldado intentando contestar a las preguntas de su capitán-. Usted es el capitán de nuestra unidad y hemos venido para completar la misión que usted mismo elaboró; localizar un campo de concentración de los Kratos y utilizar su cubo para encontrar los demás y acabar con ellos.

-No me acuerdo de nada- dijo sorprendido por todo lo que estaba escuchando.

-Usted se infiltró en una de las bases de los Kratos, se dejó atrapar para ser mandado a una de estas prisiones o campos de alimentación- Cramp interrumpió al soldado preguntando: -Alimentación, ¿qué quiere decir?-. Los Kratos comen humanos, señor. Nos capturan y nos mantienen en estas salas camufladas, esperando la hora de nuestra ejecución, señor- dijo el joven militar.

-Por Dios- exclamó el capitán.

-La única forma de penetrar en una de ellas es por el sistema de acceso entre cubos. Por suerte para nosotros tienen los campos repletos de prisioneros y no pueden mantener a ninguno más. Por eso le enviaron a este. Un campo abandonado, debido al avance de la ofensiva terrícola. Quizás con la intención de recuperar territorio algún día.

-Cramp, qué está sucediendo- dijo William desde el otro lado de la sala mientras se incorporaba apoyado en la pared.

-Tranquilo, han venido a rescatarnos- contestó.

-Capitán, este cubo es un instrumento de avanzada tecnología que los Kratos utilizan para mantener  a sus prisioneros con vida. Además de un medio de comunicación entre los diferentes campos de alimentación y sus respectivas bases. Por medio de estos cubos, podremos atacar desde dentro. Señor, ha completado la misión con éxito. Ha dado una nueva esperanza a la conquista de este planeta- dijo el soldado orgulloso de su capitán.

-¿Cómo me han encontrado?.

-Se implantó un chip localizador que nos ha proporcionado los datos exactos de su situación, gracias a él le hemos encontrado. Desde hace 1 semana, todos nuestros soldados llevan uno idéntico para poder ser localizados en caso de captura.

Cramp no supo qué decir. En ese momento un grupo de 3 soldados entraron transportando un aparato; una especie de casco unido a una caja repleta de cables.

-Señor, ha llegado la hora de recordar- dijo el soldado invitando a su capitán a que se acercara al instrumento.

Colocaron el casco en la cabeza de Cramp, realizaron las programaciones oportunas y el capitán sufrió un fuerte dolor de cabeza que le obligó a gritar durante unos segundos. Pasado este tiempo, el alto mando se quitó el casco lentamente y elevó su mirada. Era totalmente diferente a la anterior; era una mirada grande, como la que tiene un líder cuando consigue una victoria.

-Sargento Philip, gracias por su explicación anterior. No necesito saber más- dijo el Capitán, y señalando a William continuó-. Devuelvan sus recuerdos al soldado William. Nos acompañará en la siguiente misión.

-¿Qué misión, capitán?- preguntó Philip.

-Cientos de compañeros están atrapados en salas como esta. Una mujer ha sido enviada allí delante de mis propios ojos- Cramp se acercaba lentamente al cubo mientas continuaba su discurso-. Esta guerra nos dará una agradable recompensa, una recompensa con la que nuestras familias vivirán en paz- dijo mientras golpeaba, con un arma que le había facilitado Philip, la esquina del cubo, dando paso a los símbolos púrpura que anunciaban la apertura del portal.

El capitán se situó frente al haz de luz que emitía la figura geométrica y empuñando su arma con valor se giró para decir a sus soldados: -Caballeros, aquí comienza la que puede ser nuestra última misión; Rescate.

Gracias por perder el tiempo conmigo.

Neme.

Obra registrada en Safe Creative Registro de Propiedad Intelectual. Todos los Derechos Reservados.

Safe Creative #1008297172072

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comentarios
  1. Anónimo dice:

    ahora toka rayada please! Aunq no hablems tsigo leyendo! Jeje. :p

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