Un nuevo despertar

Publicado: 2 agosto, 2010 en Relatos

train tren oeste vias

Aquella tarde los rayos del sol pintaban el desértico paisaje con fuego naranja. Incosciente, el cuerpo de Alpert luchaba por sobrevivir ante aquella situación. Abatido, recuperó la conciencia y abrió los ojos lentamente.  No podía ver nada, el sol impactaba directamente sobre su rostro, el calor era sofocante y sentía su cuerpo empapado por el sudor. Las frías gotas resbalaban por su frente y sus mejillas hasta camuflarse en su frondosa barba peliroja.

Un ruido llamó su atención;  cuando se adaptó a la luz que cegaba sus ojos, pudo distinguir dos buitres volando en círculo a gran altura sobre su cabeza. Intentó incorporarse pero no pudo; estaba atado de pies y manos. No recordaba nada anterior a su despertar y sentía un fuerte dolor en su pierna derecha. Inclinó su cabeza lo que pudo para mirar a su alrededor, el lugar no era para nada acogedor; Estaba rodeado de tierra, piedras y más tierra. Algún cactus se asomaba con timidez desde el horizonte.

Dejó caer su cabeza intentando recordar qué había sucedido y por qué estaba en aquel exánime lugar. Pero algo le alertó, aquello no era tierra. Era algo mucho más duro, no se había percatado hasta entonces de dónde se encontraba. Giró la cabeza con lentitud  y vio dos grandes líneas metálicas que recorrían su camino en paralelo pasando justo por debajo suyo.

No podía ser verdad, se encontraba atado de pies y manos, sin posibilidad de moverse más allá de lo que permitía el movimiento de su cuello. Alguien le había colocado sobre las vías del tren con una clara intención. Miró a todos lados, buscando desesperadamente una ayuda que no iba a tener en aquel lugar. Con todas sus fuerzas intentó desatarse, desgarró sus cuerdas vocales pidiendo auxilio pero encontró el silencio.

Un sonido peculiar despertó todos sus sentidos, como si cientos de látigos se movieran con fuerza y se azotaran entre sí. El ruido provenía de las vías de acero. Inclinó como pudo su cabeza hacia una de ellas y el ruido aumentó su intensidad considerablemente. Se temía lo peor, sabía que de un momento a otro iba a suceder algo que no iba a poder contar a quien le quisiera escuchar.

Intentó enloquecidamente desatarse mientras miró a uno y otro lado temiendo encontrarse con su némesis. Pronto, entre las colinas, distinguió un espeso manto de humo negro que se alzaba sobre el horizonte. El humo se acercaba lentamente y las colinas camuflaban la máquina que lo producía.

Alpert recordó que en su bolsillo tenía una navaja. Se movió compulsivamente para que cayera al suelo y junto a ella, un reloj de bolsillo se rompió contra las piedras. No conseguía alcanzar la navaja;  Había rebotado en una de las piedras y su poca movilidad le impedía cogerla. Se veía perdido.

Tras una de las colinas apareció una locomotora. Se acercaba a Alpert a gran velocidad. Negra, expulsaba humo con fuerza por su chimenea. El ruido producido por la descongestión del vapor hizo perder toda esperanza de vida al joven maniatado. Cada vez estaba más cerca, su final no iba a ser el soñado.

Cuando Alpert decidió abandonar su lucha por desatarse y posó sus manos sobre las pequeñas piedras que componían aquella vía, se cercioró de que el cristal de su reloj se había partido en dos. Un ápice de esperanza dio un lavado de cara a su ánimo. Cogió un pedazo del cristal e intentó cortar las cuerdas que sujetaban sus manos.

La locomotora continuaba su camino incesante, como si de una estampida de animales salvajes se tratase. No iba a parar y a Alpert le quedaba muy poco tiempo para desatarse. Sus esfuerzos eran inútiles, el corte del cristal no era lo suficientemente afilado para rasgar la cuerda. Sus ánimos volvieron a decaer, dejó caer el vidrio e intentó moverse todo lo que pudo. Apenas consiguió hacerlo 2 centímetros pero fue espacio suficiente para que el sol se reflejara en el cristal produciendo un rayo que quemó la mano del protagonista. Pronto se dio cuenta de la fortuna que tuvo y acercó sus manos a aquella pieza del reloj.

La locomotora se encontraba a escasos metros cuando la cuerda que ataba sus manos comenzó a quemarse. El suelo vibraba y con él el cristal. Si cambiaba de posición estaría perdido y esa idea no le entusiasmaba. Alpert podía sentir el aire cálido que la locomotora empujaba al acercarse. De pronto, cuando dejó de sentir tensión entre sus manos, se impulsó lo más deprisa y fuerte que pudo, saltó de la vía dejando paso libre a la infernal máquina que intentó pasar por encima suyo y quedó tumbado en el suelo exhausto.

Alpert se incorporó, se sacudió de polvo su ropa y lanzó una última mirada desafiante a aquel tren que se perdía en el horizonte. Se dio la vuelta lentamente, recogió los restos de cuerda que había en el suelo, se ató de pies y manos y dejó caer su cuerpo contra una de las vías. Golpeándose en la cabeza y quedando inconsciente, esperó emocionado el momento de un nuevo despertar.

Gracias por perder el tiempo conmigo.

Neme.

Obra registrada en Safe Creative Registro de Propiedad Intelectual. Todos los Derechos Reservados.

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comentarios
  1. Anónimo dice:

    El final me ha dejado loco.
    ¿Estas escribiendo un libro o algo?

  2. Hola! el final es para eso, para que te deje loco. Lo típico hubiera sido que Alpert fuera hasta el pueblo en busca de los que le han intentado asesinar. Investigara el caso y mientras, conociera a una chica con la que acabara “cabalgando”, tras atrapar a los malechores, en una hermosa puesta de sol… xDD

    No, no escribo ningún libro. Creo que no valgo para ello o al menos no tengo la calidad suficiente para hacerlo 🙂

    Un Saludo.

  3. elcisnenegro dice:

    Pues yo creo que sería buena idea lo del libro. A mi personalmente me ha enganchado la historia. Podría ser el principio de un libro…… o el final. De todas formas prueba primero con relatos cortos como éste. Son un buen preludio para comenzar la escritura de un libro.

  4. Gracias por tu consejo elcisnenegro. Me pondré manos a la obra, y si os van gustando, quizás me anime con un proyecto algo más grande.

    Un Saludo.

  5. Tarbi dice:

    MUY MUY MUY BUENO¡¡ eres una maquina 🙂

  6. bermudez dice:

    Buenisimo. Haces que estemos enganchados a la historia con esas dosis de intriga para terminar con un final original que como dice Anonimo te deja loco. Plas plas. Opino lo mismo que elcisnenegro, plantéate dedicar parte de tu tiempo a escribir, eres bueno.

  7. […] Un nuevo despertar agosto, 2010 7 comentários 5 […]

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